La segunda oportunidad

jueves, 26 de noviembre de 2009

El oso del Retiro



Hace muchos años, los que tenemos ya muchos años podemos decir con rotunda propiedad eso de "hace muchos años", existía en Madrid la llamada Casa de Fieras. Era un recinto instalado en el parque del Retiro donde se exhibían fieras enjauladas, un concepto muy diferente de los posteriores y bastante más civilizados Parques Zoológicos en los que los animales viven en un entorno que sin ser idílico es bastante más acorde a sus querencias.

Pues eso, que hace muchos años, cuando Apesar no había nacido y yo vivía en Madrid, la chavalería aprovechábamos cualquier ocasión para entrar en la Casa de Fieras y disfrutar con la visión de aquellos animales que a nuestros ojos inocentes se nos figuraban exóticos y fieros.

La jaula de los monos era una de las que más concitaban las miradas de los visitantes, sus piruetas obscenas y su descaro natural nos tenía hechizados.

Pero a mí, el animal que más me llamaba la atención era el oso, un viejo oso enjaulado en una celda de pocos metros cuadrados que caminaba sin cesar de un extremo a otro del recinto. Nunca paraba de caminar, llegaba a un extremo y giraba para continuar hasta el opuesto. Me daba pena, creía que nunca paraba porque nunca llegaba a su destino, seguramente no tenía destino aunque supongo que él no lo sabía. Caminaba incesantemente mientras, a mí me lo parecía, recordaba otros tiempos y añoraba otros mundos.

Fuí a verle muchas veces, muchísimas, hasta que un día cerraron la Casa de Fieras del Retiro y abrieron un excelente parque zoológico en la Casa de Campo. Me pasé por allí, por su nueva y más bonita casa pero ya no era lo mismo.

Aún lo recuerdo, así lo recuerdo. ¿Quién no ha pasado por situaciones similares?.

14 lo comentaron, ¿te animas tú?:

MAR DE LUNA dijo...

Cuanto tiempo sin pasarme a verte!! Me alegra ver que aun sigues por aqui :)
Un besazo!!!

Bort dijo...

Hola !
[LA CUNA DE JUDAZ]
Ya estamos de vuelta y esta vez eternamente,
pasate por el blog, nueva imagen, pero mismas
sandeces. Vamos, pasate, te estamos esperando!
Entra ya! Clic LA CUNA DE JUDAZ!

LOLITA LOP dijo...

Ostras la casa de fieras !!! mis abuelos maternos vivían en la calle Gutemberg , al ladito del retiro ... uno de mis recuerdos de la infancia es ese ... De la mano de mi abuelo Ángel , paseando por el Retiro y al llegar a la casa de fieras nos parábamos ... Mi abuelo hablaba poco , pero era un amante de los animales , de hecho toda una institución como canaricultor , y hablaba pausado y me explicaba cosas de los animales ... Yo era pequeñita , debieron cerrarla cuando tenía unos 7 u 8 años , pero me acuerdo muy bien , y del olor al acercarnos , que lejos de resultar desagradable , era como un anuncio de que ya estábamos cerca , que el oso y todos sus amigos estaban al caer ...

gracias por traerme este recuerdo , te perdono el hambre que me ha entrado con la tortilla de patatas ;)

besos a escondidas entre los árboles del Retiro ( por cierto ¡¡¡ que bonito es el retiro !!! )

LOLITA LOP dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Apesardemi dijo...

Mar de luna, me alegra mucho verte de nuevo ;) Sigo aunque yo también he tenido una época de sequía bloguera.

No te pierdas, un besazo ;)

Bort, vale, me parece estupendo tu vuelta pero creo que has confundido eeste blog con un tablón de anuncios.

Doña Lo, La Casa de fieras era muy importante durante aquellos años, todo un símbolo.

¿Te salio buena la tortilla? ;)

Niña, lo de los besos en el Retiro si que era un símbolo, qué de recuerdos. Gracias por esos besos ;) y otros tantos para ti.

Tha dijo...

Sí que pasamos por esas épocas, pero lo bueno es que tenemos la llave para abrir la puerta y dejar de dar vueltas.
Besosss

Corpi dijo...

Cualquier día seremos los humanos los que estemos encerrados en jaulas, aunque sean de oro. Muchos ya lo están.

Apesardemi dijo...

Tha, tenemos la llave, es cierto, pero a veces no encontramos la cerradura.

Besos Tha ;)

Corpi: Muy cierto Corpi.

Un abrazo.

LOLITA LOP dijo...

mis besos , aquellos besos de juventud , eran más en el Templo de Debod y en los jardines de Sabatini .... ayyyyyyyy si los árboles hablasen ;)

manly dijo...

Tu pregunta: "¿Quién no ha pasado por situaciones similares?" se refiere a: ¿quién no se ha sentido alguna vez enjaulado? o a ¿quién no ha sentido alguna vez nostalgia por lo que un día fue y dejó de ser?
Saludos ;)

Apesardemi dijo...

Lola, en el templo de Debod sabían muy bien ;) y en la Casa de Campo ay! pero mira, el los jardines de Sabatini nunca, qué cosas ;)

Manly, me refería a la sensación de estar enjaulado y desorientado, dando pasos que no van a ningún sitio.

Besos.

LOLITA LOP dijo...

:))))) ... pues en Sabatini es donde yo más , más .... jajajaja

Manuel Márquez dijo...

Tu relato, compa Apesar, me ha recordado a un oso polar del zoo de Amsterdam, nadando de punta a punta de su exiguo estanque como si le fuera la vida en ello (bueno, supongo que le iba, dadas las circunstancias...); me llamó mucho la atención, y aún guardo por ahí alguna foto suya. Lo de este del Retiro debía ser algo bastante similar...

Un fuerte abrazo y buena semana.

Apesardemi dijo...

Lolita, ay! hace tiempo que no tengo besos entre los árboles de un parque, qué pena ;)

Manuel, Si debían ser situaciones similares.

Un abrazo compa y una buena semana.