La segunda oportunidad

sábado, 3 de mayo de 2008

Un día de compras



Sábado 3 de mayo, un día en la mitad de lo que llamamos un puente laboral. Es un día perfecto para, en caso de no estar disfrutando de un maravilloso viaje, realizar compras, llenar el frigorífico, encontrar esos zapatos que necesitas, etc, etc.

Yo, como soy muy de costumbres y mi viaje ha durado apenas dos días, he dedicado gran parte de este sábado en ir de compras. Pero como soy como soy y, en el fondo, las dichosas compras me importaban un comino, he dedicado la excursión en observar al variopinto y colorido personal con el que coincidía en las zonas de compra.

Datos observados:

En primer lugar he constatado la llamativa cantidad de personas obesas que salen a comprar en un día como hoy. Obesos, nada de gorditos o gorditas ni nada de gordos y gordas, un montón de hombre, mujeres y niños (qué pena) obesos al más genuino estilo americano. Obesos pero, eso si, sin complejos, vergüenzas ni tapujos. Carnes al descubierto, camisetas de licra marcando enormes protuberancias, escotes enseñando senos inmensos, mallas fuertemente ajustadas, orgullosas barrigas, ...

El segundo dato es que el personal ha perdido el sentido de la oportunidad. Tanto en el mercadillo como en el Mercadona había cantidad de compradores ataviados con elegantes vestimentas, disfrazados como de boda, aprovechando eficazmente el tiempo antes de dirigirse a una de las mil comuniones que debía haber hoy en cada pueblo y ciudad de este país. Era curioso ver como las mujeres pugnaban por mantener el equilibrio en lo alto de esos tacones de fiesta a la vez que tiraban del carrito cargado de leche, fiambre de pavo y cocacolas light, mientras los hombres disimulaban la incomodez que les producia la americana y la corbata vanamente conjuntada.

El tercer dato es que, tanto en el mercadillo como en el super, todos hemos acabado cargados como burros, valga la expresión, tirando de bolsas repletas y carros rebosantes. O en casa no teníamos de nada o tenemos mucho vicio. Para que luego digan de la crisis.

6 lo comentaron, ¿te animas tú?:

Noelia Jiménez dijo...

Qué relato más bueno, quillo... Me encanta lo de los obesos sin tapujos y lo de las gentes de comunión con el carrito de la compra. Lo peor de todo es que es verdad. Ay...

Cobre dijo...

Si ya dicen q cuando el demonio no tiene nada q hacer mata moscas con el rabo... ;)
Osea q en un día como el sábado hordas de obesos apretados en licra tomaron los centros comerciales; pq será q estos se van menos de puente? o será q el resto de los días no te das cuenta de la altisima cantidad de gente obesa q hay?. Es la enfermedad del siglo XXI!

A ti te querría yo ver encima de unos tacones de aguja manteniendo el equilibrio y empujando un carrito!. Uy, acabo de tener un déjà vu! ;)

Besos a montones, para q veas q a mí no me afecta la crisis esa q dicen q hay ;)

LOLITA LOP dijo...

YO tambien lo hago , lo de mirar y observar y hacer mis informes y demás ... me pierde lo de ir de miranda ...

yo si me fuí de puente-acueducto , 9 diítas del ala , que me lo merecia


besos

Corpi dijo...

Y porque no te has fijado en lo que mete la gente en el carrito, es para escribir otra entrada.

pilar dijo...

Apesarnuestro...qu� nos est� pasando?
Besitos

Tha dijo...

si es que luego hay que comerse todo eso que compramos jejeje
Ese día yo andaba soplando velas ;)
Cada vez nos hacemos más americanos, habrá que ponerle remedio.
Voy a echarme una siesta :P
Besosss