La segunda oportunidad

sábado, 15 de diciembre de 2007

Cuento de Navidad


Ya había anochecido cuando conducía de vuelta a casa. El reencuentro le había inducido un estado de desasosiego. Por la mañana ya se había despertado nervioso por las expectativas del día. Es fácil sentirse preso de los recuerdos de la misma manera que es fácil bajar la guardia y mezclarlos con la realidad.

A esas horas la autopista estaba casi vacía, desde la radio del coche unas voces comentaban el contenido de un par de novelas publicadas recientemente, apenas les prestaba atención ya que las que inundaban su cerebro le parecían mucho más interesantes.

- ¿Qué esperabas?, ¿pensabas que iba a ser diferente?

- Si, aunque era plenamente consciente de la situación, esperaba algún gesto significativo, no se, alguna muestra de complicidad, algún indicio de saltar la barrera.

- ¿Tan solo eso?

- Tan solo eso

- No me lo creo, te conozco

- Básicamente, tan solo eso. Aunque ya sabes, la imaginación y el deseo se desbordan fácilmente, soñar es fácil.

- Ahí quería llegar, ese fue tu error, confundir deseo y realidad dejando paso a expectativas que difícilmente se podían cumplir.

- Los sueños son necesarios, necesitamos tener ilusiones

- Pero hay que asumir la realidad, las cosas están muy claras, lo sabes

- Los milagros no existen ¿verdad?

- Pues claro que no, gilipollas, claro que no

- Tienes razón, hay que pasar página

- Pues eso, hazlo de una vez

En ese momento los locutores concluían la reseña de una de las novelas con una frase que se adueño del interior del coche: "el verdadero infierno es la indiferencia".

Pisó con rabia el acelerador del coche mientras veía, entre las lágrimas, acercarse rápidamente las luces de la ciudad.

11 lo comentaron, ¿te animas tú?:

Tanhäuser dijo...

Los sueños existen, lo malo es que no se realizan.
Abrazos

pilar dijo...

Qué bonito y triste a la vez...

Las expectativas ante los reencuentros son inevitables,y pasar página cuesta tanto...

Qué malas fechas para el olvido, Apesar, con tanto alcohol, reencuentros, y expectativas.

Muchos besos (todavía etilicos)

Cobre dijo...

Yo creo q nunca hay q dejar de soñar y mucho menos de tener ilusiones. Pero es importante no hacernos presos de ellos y permitir q nos confundan.
Podemos desear algo con muchísima intensidad, pero no nos paramos a pensar q haríamos si lo consiguiéramos. ¿Tomarlo y disfrutarlo a tope?, ¿acojonarnos?.
El milagro más grande sería q tiviésemos las cosas claras y supiéramos q es lo q en realidad queremos...

Probablemente sí te hubiese bastado con un gesto, pero no crees q únicamente te serviría para seguir soñando?. O no... La cuestión es q da igual, q has tomado, o tomaste hace tiempo sin darte cuenta, una decisión, y tienes q dejar de cuestionarte o te machacará. O eso o replantearte muchas muchas cosas...

Un besazo enorme con mucho cariño, Apesar mío :)

LOLITA LOP dijo...

bueno pués yo como sigo creyendo en los sueños no paro de soñar ... si no , sería muy aburrida la vida ... a veces con tanto creer en ellos se materializan ...

pero que razón tienes en la sensación de amargura que te deja en el cuerpo la indferencia ...sobre todo cuando llegas tan cargardo de ganas y expectativas ...

un brindis por los buenos momentos ...

y besos cariñosos

LOLITA LOP dijo...

bueno pués yo como sigo creyendo en los sueños no paro de soñar ... si no , sería muy aburrida la vida ... a veces con tanto creer en ellos se materializan ...

pero que razón tienes en la sensación de amargura que te deja en el cuerpo la indferencia ...sobre todo cuando llegas tan cargardo de ganas y expectativas ...

un brindis por los buenos momentos ...

y besos cariñosos

Manuel Márquez dijo...

Buen relato, compa Apesar (doy por hecho que es una ficción). Sugerente e inquietante, como mandan los cánones de lo cortito, sí, señor... A ver si te sigues prodigando en el género, que tus lectores te lo agradeceremos.

Un abrazo.

apesardemi dijo...

Ficción, realidad, todo se mezcla, así es la vida, así vamos viviendo, así somos.

Muchos besos a tod@s

viajera dijo...

Los sueños están ahí para impulsarnos, pero que caigamos bien o mal no es cosa suya. La realidad se entremezcla con ellos dependiendo del resultado y de nuestras propias expectativas..
Yo no renuncio a ellos nunca, lleguen a ser algo o no, porque por lo menos, tienen la habilidad de mantenernos "despiertos" en un mundo demasiado realista..
Me ha gustado el blog, intentaré volver.. Chao

Corpi dijo...

A mí me da que antes de llegar a la ciudad, en una curva cerrada, se pegan una hostia con el coche. Lo que no sé es si se salva alguien.

Noelia Jiménez dijo...

La razón contra la ilusión... Gran debate, en el que nunca sabe uno por qué decantarse. Supongo que habrá que decidirse por lo que menos daño le haga a uno, ¿no?

Thalatta dijo...

Ya se sabe quien espera, desespera. No está mal soñar si luego se despierta, que se cumplan o no...