La segunda oportunidad

martes, 26 de diciembre de 2006

El Postista antes llamado anónimo


Algunas veces la vida nos obsequia con extraordinarios golpes de suerte. Yo he tenido la fortuna de haber recibido, hace pocos días, un regalo maravilloso, el reencuentro con una persona que fue amigo y que me parece que nunca dejo de serlo.

Aquellos que frecuentáis La segunda oportunidad ya sabéis de lo que hablo. A los que la fortuna o el destino ha traído aquí por primera vez me permito remitirles al principio de la historia.

El caso es que hace unas semanas apareció, por pura casualidad, El Anónimo, hoy llamado El Postista, en esta casa. Por sus comentarios quedaba claro que me conocía o que creía que me conocía. Por mi parte, yo estaba convencido de saber quien era él. En los comentarios había algo muy familiar, muy recordado, muy reconocible. Se estableció un plazo temporal para tirar del velo de las meras sospechas, plazo que llegó a termino el pasado viernes, 22 de diciembre.

Ese mismo día, El Anónimo, muy cumplidor él, me remitió un correo que comenzaba así:

"Hola, -----.

¿Porque eres ----, verdad?

Como supongo, muy bien suponido, que sabes que yo soy el anónimo desde hace ya varias lunas, huelgan explicaciones. Coño, que lo juro por el alma inmortal de Pinochet y su eterno descanso: di con tu blog buscando el de Paco Costas. Tiene huevos la cosa."


No os podéis imaginar la alegría que me llevé al confirmar que, efectivamente, era él. Coño, llevábamos 20 años sin contacto alguno. Algo, muy poca cosa, sabíamos uno del otro por algún conocido común, pero desde hace unos años ni siquiera eso.

Durante unos cuantos años jóvenes fuimos, creo que puedo afirmarlo, amigos de verdad, amigos de compartir tiempo, vecindad, ideas, deseos, ilusiones, frustraciones, sinsabores, cabreos, putadas, confesiones, risas, lágrimas, celos, comidas, cenas, cubatas e, incluso, alguna cosa más.

Le recordaba con toda la fuerza y el cariño con que se añoran las cosas importantes que tuvimos y que ya no tenemos. Durante un tiempo le eché mucho de menos, circunstancias variopintas separaron nuestros caminos y otras, formalmente menos importantes, los han vuelto a cruzar.

Ya nos hemos puesto al día, hemos visto nuestros nuevos y más desfavorecidos caretos y nos hemos confesado algún que otro secretillo.

El Postista, antes llamado anónimo, prefiere seguir manteniendo para él su verdadero nombre. Al fin y al cabo eso es lo que hacemos la mayoría de nosotr@s. Su identidad real es la que muestra en cada uno de sus comentarios, doy fe, por eso, entre otras pequeñas cosas, supe que era él.

Un abrazo, amigo.

17 lo comentaron, ¿te animas tú?:

cu dijo...

Un abrazo a cada uno de los dos, y disfrutad todo lo q podáis de esto, q es precioso. Semejante golpe de suerte.. ;)

Joder, ¡¡pero q puñetera ñoña soy!!, ya me has emocionado y me largo!

Un besote

maria josé dijo...

Esta es una historia preciosa y espero que esta amistad que habéis recuperado dure para siempre y que sepáis disfrutar a tope de ella.
Un beso para los dos!

El postista antes llamado anónimo dijo...

Je.
Otro abrazo.

pilar dijo...

Qué bonito lo cuentas, a pesar.Qué regalazo te ha traido el final de año. Sin duda,de lo mejorcito del 2006, no?
Es imposible llegar a imaginar que de un simple blog que empiezas sin saber muy bien por qué, llegues a dar con amigos tan queridos.Cuánto me alegro :)

Aquí cada uno es quien quiera ser.Eso se respeta de antemano. Sea nombre real o ficticio.Como tú dices, la identidad real es la que se plasma en cada comentario, en cada post.Y eso es lo que nos une, no los nombres.

Un beso a los dos

thalatta dijo...

Qué bonitoooooo, qué bonitoooooo... me estoy recuperando todavía del trago de saber que hay señora postista ;)
Muchos besosss (a los dos)

Una maruja en internet dijo...

Lo que los blogs han unido, unido queda :).

Que disfrutéis.

Manuel Márquez dijo...

Creo, compañero, que aun cuando sólo fuera por historias como ésta, ya merecería la pena el trasteo que implica un blog. De corazón, felicidades y enhorabuena: disfrútalo a conciencia...

Un cordial saludo.

El postista antes llamado anónimo dijo...

Jop, qué comentarios. En mi propio nombre y, estoy convencido, el de apesardeél, manifiesto rotunda y vehementemente que ni nos hemos hecho pareja ni estamos pensando en contraer un matrimonio moderno de esos. Tamos ya mu mayores para montar casa again.

cu dijo...

Pues a mí me da q haríais buena pareja eh..
Sí, lo veo lo veo ;)

apesardemi dijo...

Oye, oye, que el post me ha salido un tanto sensiblón pero de ahí a pasar a mayores no lo acabo de ver. Además, a estas edades ya tenemos muy definidos algunos gustos ;))

Besos.

El postista antes llamado anónimo dijo...

Ahí le has dao, cari.

cu dijo...

Ya ya, q no sabéis mentir y se os ve el plumero... ;)
¡¡Yo me pido ser la niña de las arras!!

Alba y Alvaro dijo...

¿Habeis mirado si está libre la dirección Apesardenosotros.blogspot.com?

Saludos

P.D.: Puñado de arroz digital para vosotros.

El postista antes llamado anónimo dijo...

Querido AlbaÁlvaro:
Un merecido ¡¡¡Juas!!!

Gracias por hacerme reír. No tengo el día muy allá, no creas, y te debo una carcajada más limpia que el hocico de mi perro.

apesardemi dijo...

¿Apesardenosotros?.

Oye, pues no suena nada mal. Me parece una excelente idea, Álvaro-Alba

Se lo plantearé formalmente al postista, aunque no creo que esté por la labor. Es muy suyo para según qué cosas ;))

Alvaro dijo...

Querido postista (humano llamado antes anónimo). Tanto Alba como yo nos alegramos de haberte arrancado una sonrisa, y nos alegramos que tanto a ti como a nuestro querido Apesar os haya gustado la idea. Además, proclamamos nuestra envidia (¿Sana?), creo que generalizada en los comentaristas "Apesarianos" de que sólo reserves tus agudísimos comentarios para tu blogero de hecho. Estírate, anda.

Besitos, jeje

LOLITA LOP dijo...

esto andaba yo buscando ...jejeje ...tantos días desenganchada de esto y el intrigante anónimo sin salir de mi cabeza ...felices días para todos