Pobres animales
A lo largo de la carrera de obstáculos que denominamos vida tenemos muchas posibilidades de, en un momento u otro o, incluso, en ambos, pasar por etapas un tanto jodidas. Además hay algunos hechos concretos que consiguen agravar más aún esas malas etapas.Leo que en una reserva de animales ubicada en la lejana China sus habitantes, ejemplares de especies en vías de extinción, como el mono dorado o el gibón, están atravesando una de esas etapas jodidas. Las causas son curiosamente comunes a las que, entre otras, afectan a muchos humanos: son pobres y están obligados a vivir en un estado de castidad obligada. Vamos que los pobres bichos, al igual que muchos bípedos de cerebro grande, lo pasan mal para comer y peor para ejercitar el fuelle. Claro, en estas condiciones los animales, y los humanos, se tornan impacientes, agitados, agresivos y violentos.
Un serio problema para sus cuidadores y para los nuestros. La paz social se resquebraja y eso no es bueno ¿o sí?.






