La segunda oportunidad

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domingo, 31 de enero de 2010

Ciclos

Apesar y yo, como los economistas, creemos que lo que sucede, lo que vivimos, se puede encuadrar en ciclos.
 
La primera acepción de ciclo para el DRAE es "Período de tiempo o cierto número de años que, acabados, se vuelven a contar de nuevo". Apesar y yo queremos, necesitamos, comenzar a contar de nuevo. De momento pensamos que mejor cada uno por separado. La vida da muchas vueltas y quizás contemos juntos de nuevo en un futuro ciclo, quizás.

Se cierra un ciclo, se acaba un periodo, el contador ha alcanzado los últimos dígitos. Desde ahora Apesar se queda sólo en La segunda oportunidad. Yo me moveré a mí aire, un poco más libre, un poco diferente.

Se cierra un ciclo, se abre otro, el destino irá repartiendo sus mágicas cartas y nosotros intentaremos jugar las partidas lo mejor que sepamos. Quizás volvamos a coincidir en alguna de ellas, estaría muy bien.

Como los dos somos un poco obstinados, nos ha costado tiempo comprender que el ciclo había terminado, nos resistíamos a asumirlo, obstinados y torpes ;) Nos daba pena que acabara, por aquí hemos conocido a personas maravillosas, personas a las que hemos llegado a querer, personas que ya son importantes en nuestras vidas, personas con las que queremos seguir disfrutando y compartiendo. Será de otra manera, será diferente, pero lo seguiremos haciendo mientras la cosa funcione.

Un beso muy grande para todos y todas los que habéis pasado por aquí durante este ciclo, nos veremos en otro, quizás.


jueves, 7 de enero de 2010

De año en año



Todos los días se cumplen años. Cada día hace un año de algo que hemos vivido.

Hoy es el cumpleaños de una amiga, de una muy buena amiga, hoy hace un año de su anterior cumpleaños. No estamos atravesando un buen momento, la evolución personal de cada uno nos está llevando hacia planos no coincidentes en algunos espacios mentales. Me gustaría que el año que viene, en el próximo cumpleaños, esos espacios volvieran a coincidir. De momento, este cumpleaños será diferente del que celebramos hace un año.

La medida del tiempo en años. Un año es, relativamente, mucho tiempo. Un año es 365 días, casi 9.000 horas y más de 500.000 minutos. Mucho tiempo o muy poco tiempo, depende de cada momento. Pero, objetivamente, en un año suceden muchas cosas o, por lo menos, pueden suceder muchas cosas.

Otro año, cada día se cumple otro año. Hoy es su cumpleaños, mañana será el cumpleaños de otra persona, cada día es nuestro cumpleaños de aquello que vivimos.

Te deseo un feliz cumpleaños y un año lleno de vivencias que celebrar cada día del año que viene. Muchas felicidades, chica.


miércoles, 6 de enero de 2010

Buenos momentos




Recuerdo perfectamente la ilusión que me producía la noche de los reyes magos. Recuerdos de niñez, recuerdos de sensaciones mágicas, de nervios, expectativas, de ilusiones. Efectivamente era una noche muy especial, maravillosa, una noche en la que conciliar el sueño era muy difícil, casi imposible. Una noche en la que, al final, cuando el sueño vencía a la emoción y a la curiosidad, dormías con una sonrisa en la boca. Recuerdo que, por la mañana, muy temprano, mi hermana me despertaba presa de un ataque de nervios, me zarandeaba hasta que lograba que me levantara y me arrastraba hasta el salón de la casa donde llamativos objetos ocupaban los muebles de la estancia. En ese momento nos temblaban las piernas, ¡todo eso era para nosotros!, abríamos paquetes, probábamos juguetes, mirábamos atónitos los regalos que esos señores tan extraños nos habían traído. Mi padre siempre comprobaba que sus majestades se habían tomado las copas de coñac o de anís que la noche anterior les había dejado bien a la vista para que repusieran fuerzas y se sintieran bien atendidos. Mi madre nos urgía a desayunar. No había prisas, todo era pura magia, todo era pura ilusión. Lo recuerdo perfectamente.

Desde estas vivencias han pasado muchos años, un montón. Ahora, lógicamente, no es igual. Pero este año, de alguna manera, he vuelto a disfrutar unos momentos que me recordaron a aquellos. Unos reyes adelantados me volvieron a hacer vivir momentos de ilusión, nervios y sonrisas, momentos mágicos, momentos felices. Me gustó revivir esas sensaciones. Me gustó mucho.


lunes, 30 de noviembre de 2009

Caminando


[Luz del sol en una cafetería - Edward Hooper]

Apesar está contento, por lo menos está positivo que no es poco.

Después de mucho tiempo sin apenas postear, ahora estamos recuperando el ritmo y últimamente escribiendo bastante. Nos alegramos de haber recuperado este blog que tantas sensaciones, la mayoría buenas, nos ha hecho vivir. Gracias a él hemos conocido personas estupendas, personas que nos han acompañado, consolado y hecho reír, personas que han aguantado nuestras ausencias y nuestra intermitente falta de sociabilidad bloguera. Personas que, muchas de ellas, continuan ahí y a las que agradecemos muchísimo su presencia.

Han sido tiempos raros, buenos y malos, que parece están dejando paso a otros nuevos. Movimiento, evolución, nada permanece.

Apesardemí lleva funcionando desde diciembre de 2005 en su primera versión, no está mal, nada mal, han pasado cuatro años y aquí estamos, aquí seguimos, vivos y con ganas de vivir. Algo más tocados por la vida pero con más sensaciones maravillosas para recordar. Las malas las iremos olvidando.

Gracias a todas y a todos por haber estado ahí y por seguir estando. Seguimos aquí.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Dos cuerpos


 
Sus cuerpos desnudos descansaban sobre la cama caliente y desecha. Estaban callados, cada uno instalado en sus pensamientos. En la habitación solo se oía la respiración aún entrecortada de los dos cuerpos colmados. Silencio y quietud. Inactividad física, laxitud total. Sólo sus mentes conservaban energía operativa, sólo sus mentes actuaban, pensaban, recordaban, divagaban, sentían.

En ese momento parecían dormidos, abandonados cada uno a su suerte. Las ropas revueltas y esparcidas por el suelo confirmaban que esos dos cuerpos, ahora separados y ajenos, habían sido uno sólo hacía apenas unos instantes. Sus pensamientos, al igual que sus cuerpos, se habían fundido en uno. Cada mano, cada boca, cada sexo habían encontrado los acoples deseados y los movimientos perfectos, habían conseguido provocar gemidos cómplices de placer y deseo, habían logrado que sus cuerpos temblorosos y hambrientos  se arquearan al unísono a la vez que sus manos se aferraban con fuerza al asidero de energía física y emocionalmente satisfactoria que habían creado.  Deseo y razón felizmente complementados.

Uno de los cuerpos se movió ligeramente hasta sentir el cálido contacto del otro cuerpo. Los brazos maniobraron construyendo un nido suave y acogedor. Se acurrucaron gustosamente poniendo fin a las divagaciones de sus mentes.

- Te he querido mucho

- ¿Ya no me quieres?

- Qué más da, eso ya no importa ¿no?

- No lo sé, pero ¿por qué me lo dices ahora?

- Necesitaba que lo supieras

- Ya lo sabía, ahora sólo abrázame fuerte y acariciame otra vez

- ...


domingo, 8 de noviembre de 2009

Rarezas

[Noche estrellada - Van Goch]

Domingo, me levanto temprano, muy temprano. No he dormido bien y deseo refugiarme en el silencio espeso y cómplice de esas horas, un silencio tan callado que parece que no exista nada fuera de él, ni siquiera tus propios pensamientos.

Después, cuando el mundo va despertando y el silencio comienza su agonía, me coloco los auriculares y giro la rueda del volumen hasta que el sonido me impide oir, recupero la sensación de protección y soledad.

Tengo que coger el coche, un pequeño viaje, los altavoces escupen combinaciones de sonidos en forma de decibelios tan altos que la mente siente que no siente. La sensación protectora ha vuelto.

Durante el resto del día tengo que ingeniármelas para seguir protegido. Rodeado de gente es más complicado, sobre todo si no te apetece andar dando explicaciones, así que me invento mil ocupaciones complejas, intento no estar quieto y realizo cualquier actividad mental que consiga que las neuronas permanezcan o muy atontadas o demasiado ocupadas.

Silencios, sonidos, actividad, qué más da, el caso es no pensar, aún no.


miércoles, 4 de noviembre de 2009

Recuerdo


No podía quitarse de la cabeza la imagen de su pelvis perfecta.

Aquella tarde fue como un descubrimiento, como si fuera la primera vez que veía aquel vientre desnudo, como si su memoria no reconociera aquella superficie tersa y suave, como si sus dedos nunca hubieran recorrido esa parte de su piel.

Quizás fuera la postura, el ángulo de visión, quizás que hasta ese momento no había sabido ver, quizás que algo era diferente o quizás que sabía que aquella podía ser la última vez.

Quizás.

El porqué era lo de menos, lo único que importaba era esa imagen, el recuerdo de esa imagen y la sensación que lo acompañaba.

Habría querido congelar esa imagen, inmortalizarla, guardarla para siempre. Una fotografía, una pintura, cualquier método que permitiera que no se perdiera, que pudiera quedar viva para siempre.

No fue posible, en ese momento no fue consciente de que la imagen se movería, cambiaría de postura y se disolvería en el tiempo.

Ahora solo queda el recuerdo, el recuerdo mágico de esa imagen de simetría perfecta, de ese cuerpo desnudo marcado por una ligera línea de vello rizado y custodiado por el deseo.


sábado, 24 de octubre de 2009

Sueños

[Melancholy-EdvardMunch]

En ocasiones se daba el lujo de soñar. Solo en algunas ocasiones porque ya había aprendido que no es conveniente vivir de los sueños, que los sueños solo ayudan cuando te entregas a ellos en ocasiones especiales, cuando necesitas un apoyo excepcional o cuando estás inmerso en un momento feliz. El abuso de sueños pueden llevarte a confundir el deseo con la realidad, lo que desembocará irremediablemente en sentimientos de rabia y frustración.

En algunas ocasiones se entregaba a soñar o, al menos, intentaba entregarse a soñar. En esas ocasiones casi siempre elegía sueños dichosos, ilusionantes, sueños en colores.

Cuando soñaba tenía que tener en cuenta varias cosas. Debía esforzarse para saber, cual submarinista inmerso en las profundidades marinas, el tiempo que podía permanecer al otro lado de la línea divisoria sin correr riesgos irreversibles. Debía saber disfrutar las bondades del sueño pero no tanto como para no querer volver. Debía tener cuidado. Y lo tenía.

Pero claro, al final eso no era soñar, como mucho era divagar, aligerar un poco la mente, abrir un poco las espitas de oxigenación. Pero no era soñar.

Al final se rindió a la evidencia, en el fondo era muy racional, demasiado racional y ni siquiera sabía soñar de verdad.


miércoles, 7 de octubre de 2009

LOST


Lo reconozco, estoy totalmente enganchado a Perdidos, esa serie que trata de las visicitudes de unas personas que cuando realizaban un vuelo desde Sidney a Los Ángeles tienen la mala, o buena, fortuna de que el avión se parta en dos y acaben en una preciosa e inquietante isla perdida. Hay muchos más personajes y circunstancias pero no cabrían en este post.

El caso es que estoy muy enganchado. Apesar no, él es más de historias íntimas y sentimentaloides, cree que lo demás apenas tiene importancia. Allá él.

Tengo grabadas cuatro temporadas de las cinco que rondan por las teles. La quinta la tengo controlada esperando que se den las circustancias para que una amiga me las pueda pasar. Como buen drogadicto las dosifico, las veo poco a poco, asegurándome siempre de tener reservas para los próximos días. Cuando por alguna cuestión no he saboreado plénamente el visionado de algún capítulo, lo vuelo a ver más despacio, empapándome de cada detalle. En Perdidos los detalles son muy importantes, son fundamentales, nunca sabes cuando te van a hacer falta pero sí sabes que te harán falta.

Como en todas las grandes historias cuando están bien vividas, en ésta llegas a creerte a los personajes, los incorporas a ti, dejan de parecer actores para ser Jack, Kate, Harley, Desmond, Jim, Ben, etc., etc., cada uno con sus propias circunstancias, con su forma de ser. Los odias, te son indiferentes, te enamoras, les aclamas, les susurras, les protejes, les admiras...Gozas con ellos, temes con ellos y compartes sus esperanzas y frustraciones.

Y, por supuesto, está la isla. Esplendorosa, llena de vida, un lugar paradisiaco y, a la vez, plagado de incógnitas, secretos, sucesos extraños. La isla es la verdadera protagonista de Perdidos, es la causa y el efecto, es el universo todopoderoso en si misma. Dan muchas ganas de ir allí.

Y están las incógnitas, los misterios, las preguntas sin aún respuesta, los porqués. Hay muchas cosas, muchísimas. Poco a poco se irán desvelando.

En fin, que, como podéis obsevar, esoy felizmente enganchado a Perdidos.


lunes, 28 de septiembre de 2009

El juego II


...el juego había entrado en una nueva fase, no había duda.

Lo mejor y lo peor de la nueva fase era la rotunda novedad de las circunstancias. Tenían que establecer una nueva forma de jugar, nuevas reglas y nuevos objetivos. El escenario había cambiado radicalmente. En muchos aspectos era como iniciar un nuevo juego, esta vez con apuestas más elevadas.

En ese momento los jugadores tenían muchos alicientes. Tantas cosas por descubrir, tantos caminos que explorar, las ilusiones casi intactas, el mañana no importaba. Se entregaron al juego con pasión, jugaban siempre que podían, utilizaban todos los medios a su alcance, el juego pasó a ocupar una gran parte de sus pensamientos, en cierta forma se convirtió en el principal motor de sus vidas. Estaban aprendiendo y compartiendo. Experimentaban juntos. El juego les llenaba de ilusiones, les daba motivos para luchar, les daba vida, mucha vida.

Jugaban y disfrutaban del juego, la partida les tenía felizmente enganchados.

Pero en algún momento entendieron que esta nueva fase del juego también requería una nueva resolución, se habían implicado demasiado, sentían que necesitaban jugar más tiempo y más a menudo. Las apuestas habían subido, las fichas del juego eran sentimientos en carne viva. Los riesgos habían aumentado. La partida les estaba dominando.

Poco a poco se fueron imponiendo la necesidad de llegar a la resolución de esta fase. Sabían que según fuera el final de la partida, comenzarían una siguiente fase o se acabaría el juego. Los juegos no pueden durar eternamente, necesitan de fases sucesivas, de renovacón, de nuevos retos. Las apuestas eran muy altas. El juego se había convertido en algo mucho más serio y, sobretodo, mucho más importante.

O eso creían ellos.


domingo, 20 de septiembre de 2009

Un mundo feliz II


Nos gusta mucho el último anuncio de Visa, ese en el que un músico callejero está tocando una alegre melodía y, progresivamente, otros artistas situados en diferentes puntos de la calle, se unen a él interpretando la misma música, cada uno en su estilo y forma de interpretar, consiguiendo una estupenda atmósfera musical.

La escena es alegre, positiva y optimista. Todas las personas que pasan por allí disfrutan de la improvisada orquesta mientras sus rostros se iluminan con una sorisa fresca y feliz.

Todo muy bonito. Y, aunque solo es un anuncio, una ficción pensada para que creamos que la utilización de la visa nos producirá esa sensación de frescura, optimismo y felicidad que gozan tanto los músicos como los viandantes convertidos en afortunados espectadores, Apesar y yo hemos decido que queremos vivir en un anuncio como ese, donde todo es bello, alegre y perfecto, la gente parece muy feliz e impera el buen rollo.

Claro que habría que buscar un anuncio muy largo, larguísimo, porque 3 o 4 minutos de la misma felicidad repetida hasta quién sabe cuando debe resultar una felicidad poco feliz.

Qué no sabemos lo que queremos.


viernes, 18 de septiembre de 2009

¿Un mundo feliz?


Apesar, que es muy inocente, es de los que piensan que, al final, siempre se hace justicia. Yo le digo que esa es una actitud bastante infantil, que la vida no es tan bonita ni, mucho menos, tan justa y que, además, eso de la justicia es un concepto muy subjetivo.

Apesar quiere creer, y en el fondo lo cree porque está en su esencia, que el mundo está inexorablemente regido por una especie de justicia natural que, antes o después, pone las cosas en su sitio. Me saca de quicio, ¿cual es ese sitio? ¿dónde está ubicado? ¡no existe!. A veces, muchas veces, no le entiendo. Estamos en mundos paralelos, yo peleando por mantener la racionalidad, él a su bola, en su mundo imaginario que se le antoja justo y sin recovecos. A veces, muchas veces, no nos entendemos. Pero tenemos que vivir juntos ¿no?.

Apesar me reconoce que no son tiempos fáciles, que tenemos varios problemas por resolver, que atravesamos situaciones complejas dejándonos llevar, sin querer -o quizás sin saber- darles respuesta.

Los dos somos complicados, en eso coincidimos, algo es algo. Y a los dos nos encanta la vida, nos maravilla vivir, aunque en ocasiones ni nos entendemos ni entendemos esta vida. Pero lo intentamos. En eso si hay algo de justicia.


sábado, 22 de agosto de 2009

El juego


En ese momento se acordó de aquella canción de Aute "...entonces te besé / aquella fue la primera vez / tus labios parecían de papel..."

Un tiempo atrás habían iniciado un juego que pensaban, o querían pensar, que podían controlar. Un juego plagado de guiños, pistas, complicidades, ironías, risas y dobles sentidos. Un juego bonito, interesante, motivador, sin apuestas. Así comenzó.

Como sucede con los buenos juegos, según se iban desarrollando las partidas aumentaba la adicción y comenzaban las apuestas. Con cada nueva partida el nivel se situaba más alto, eso sí, despacio, disfrutando del juego, mezclando realidad y fantasía, dejando que el juego se fuera adueñando de sus cotidianiedades.

En los juegos es consustancial su resolución, por mucho tiempo que duren siempre llega el momento de finalizar el juego, puedes ganar, puedes perder o, incluso, quedar en tablas pero antes o después acaban finalizando o entrando en una fase nueva.

Esa noche sus labios se unieron en un beso suave, cálido y tembloroso que terminó con dos cuerpos acurrucados, satisfechos, incrédulos y sonrientes. El juego había entrado en una nueva fase, no había duda.


lunes, 6 de julio de 2009

A pesar de todo

Llevo tanto tiempo sin escribir que ya empezaba a temer que lo de Apesar hubiera sido solo un sueño. Pero no, aquí está, sin actualizar desde hace mucho tiempo, esperando una inyección de letras y símbolos que le devuelvan la vitalidad, que le haga sentir que aún tiene una razón de ser.

En ello estoy, se que no es tarea fácil, la desgana produce más desgana como el sofá pide más sofá. En ello estoy, estas letras son la prueba de ello.

Lo más maravilloso de la vida es los giros inesperados que te ofrece, las sorpresas con que te asombra, los caminos que te abre. La vida es estupenda incluso cuando sentimos que no lo es.

Durante este tiempo de silencio han sucedido muchas cosas, buenas y menos buenas, el mundo sigue con sus líos y Apesar con los suyos, pero seguimos que es lo que realmente importa, las cosas buenas dejarán de serlo pero las menos buenas también terminarán. Todo volverá a cambiar una y otra vez, seguiremos renaciendo y remuriendo cíclicamente, ese es el camino.

Cuatro párrafos ya, todo es comenzar...

jueves, 9 de abril de 2009

Fumar a pesar de todo

Apesar está en Islandia, un país asentado en una tierra dura, difícil, rota, imposible, asimétrica y, a la vez, impresionantemente bonita, mágica, viva, especial...

Apesar anda por Islandia y Apesar es fumador, pero fumador no arrepentido ni de sentimientos culpables, es fumador porque le gusta y porque está convencido de que hay cosas peores en este mundo.

Pues bien, en Islandía lo de fumar es tarea casi imposible. Prohibido en cualquier sitio cerrado y regularmente visto en cualquier sitio no cerrado. La climatología, de dureza paralela a la orografía del país, hace que fumar se convierta en una actividad ciertamente peligrosa a la par que incómoda. Tener que fumar en la intemperie cuando la intemperie significa, en el mejor de los casos, 2 o 3 grados centígrados y en el más frecuente 1 o menos 1 grado aderezado con lluvia o nieve y un viento literalmente nórdico, es un acto heroico o descabellado, o puede que las dos cosas a la vez.

Pero como Apesar es fumador pues fuma sin importarle las condiciones meteorológicas ni las miradas de los transeúntes. Se siente como un vikingo: fuerte, desafiante y cabezón.

Las circunstancias no acompañan pero fumar fumamos.


martes, 3 de marzo de 2009

Una mañana tranquila


Estoy en el trabajo, la mañana está resultando anormalmente tranquila. Mi cabeza también está relajada. Espero no embriagarme de tanta calma.

Ya he leído los periódicos, Galicia y Euskadi continuan acaparando muchas letras, el desempleo está empeñado en batir sus propios récords, la economía sigue riéndose de los analistas. Los altavoces del pc inundan el despacho de los ritmos vibrantes de The Corrs, me gusta sentir la sensación de cosquilleo que esos sonidos producen en mi cuerpo, dan ganas de levantarse y bailar pero no sería procedente. Siempre me digo que tengo que escuchar más música.

La vida se mueve rápido y fastidia no poder atrapar todas las cosas estupendas que te ofrece. Somos humanos, somos limitados, una pequeña putada.

Parace que por fin ha dejado de llover, la lluvia tan seguida me resta energías, me hace ver las cosas de color gris, me incomoda.

Ahora la música es tranquila, una voz suave que incita a la añoranza. También me gusta, perfecta para esta mañana anormalmente tranquila...


miércoles, 28 de enero de 2009

Cosas de esas


Me he dado cuenta de que no conservo casi ninguna de las cosas que he ido recogiendo, cuando por alguna razón me han parecido especiales, en mis andares por la vida.

Eran, son, cosas diferentes, casi mágicas, cosas que me atraían poderosamente y que creía guardar celosamente en cajas, también, especiales. Recogía todo tipo de cosas: feas y bonitas, grandes y pequeñas, coloreadas y monocromas, materiales e inmateriales. Solo me tenían que parecer distintas, únicas. Eran mis cosas, mis tesoros y pensaba, ingenuamente, que siempre las conservaría.

Pero la vida da muchas vueltas y nosotros con ella. Ahora, de muchas de esas cosas ya no me acuerdo y aquellas de las que si me acuerdo no se donde están, las he perdido. Otras, las menos, siguen ahí.

Al final nos pasamos la vida buscando, encontrando, perdiendo y volviendo a buscar.

Hoy he perdido otra cosa de esas especiales, soy un pequeño desastre.


martes, 13 de enero de 2009

Hoy es martes y trece


Resulta que hoy es martes y trece, dicen que es un día maldito, un día de mala suerte.

Como Apesar y yo somos un tanto despistados, hay incluso quien opina con cierta mala fe que estamos tontos, no hemos sido conscientes de la fatídica y peligrosa fecha hasta bien entrada la tarde. Y no es que seamos supersticiosos, si acaso Apesar un poco más que yo, pero lo que había sido un buen día, un día espléndido a pesar del frío y la lluvia, se tornó gris y feo prácticamente a la vez que conocíamos que hoy era martes y trece.

¿Mera casualidad? ¿el destino en plan gracioso? ¿será cierto que estamos tontos?

Ya le queda poco tiempo de vida a este martes y trece, mañana más.


lunes, 5 de enero de 2009

2009. Primer post


2 0 0 9



Otras navidades superadas, otro año a estrenar, unos kilos de más, unos euros de menos, bastantes kilos de vídrio depositados en el contenedor verde, nosecuantos mensajes idílicos recibidos en el móvil, muy pocos enviados, 12 uvas engullidas a la carrera, más de mil kilómetros recorridos, otra San Silvestre bajo el frío madrileño, intercambio de regalos, ausencia de madrugones, compras, mesas repletas, bares, gente, reencuentros, alguna nueva ilusión, ningún propósito especial para 2009, ganas de vivir y esperanzas en hacerlo bien.


En dos días vuelta al trabajo y a mis bien asumidas rutinas. En dos días otra vez sonará el despertador y el móvil recuperará su vitalidad. En dos días un reencuentro muy deseado. En dos días se habrá terminado la navidad. En solo dos días.


Mientras, Israel continua masacrando al pueblo palestino ante vergonzoso silencio de la mayoría de los gobiernos de occidente. No estamos construyendo un buen futuro.



viernes, 26 de diciembre de 2008

Con un punto cínico


¡Enhorabuena!. Si estás leyendo estas líneas es que has conseguido sobrevivir a la primera mitad de los festejos navideños. Lograr semejante hazaña no es tarea fácil ni mucho menos. Puedes sentirte orgulloso, u orgullosa, de haber llegado hasta aquí con la cabeza medianamente lúcida y el cuerpo capaz de encender el ordenador.

Superar la intensísima ruptura de ritmos, sortear el continuo bombardeo de felicidad corteinglesera, realizar compras compulsivas, buscar regalos ya casi obligatorios, digerir estóicamente el repetido empacho gastronómico y familiar y soportar pacientemente la casi siempre horrorosa ornamentación navideña a la vez que intentamos mantener unos mínimos de cordura física y mental es una tarea que raya la epopeya.

Estoy un poco cínico, es cierto, pero -y serán cosas de la edad- cada año lo llevo peor. Si no fuera por algún café de media mañana en buena compañía sería insoportable.

De todas formas y sin que sirva de precedente, os deseo a tod@s 365 días de deseos cumplidos o en perspectiva de hacerlo. Y muchas ilusiones que es lo que de verdad nos da vidilla.