Una patada a tiempo
Hay que reconocer que tiene coraje y que sabe cuando y cómo debe actuar.
Esperanza Aguirre, consciente de lo que se les viene encima a los miembros del PP, no ha dudado en dar un golpe de efecto -de incontestable interés mediático- para poner a salvo su persona y, sobre todo, su imagen de gobernanta cercana y popular pero implacable con los corruptos.
No lo ha dudado y ha expulsado del Grupo Parlamentario Popular de la Asamblea de la Comunidad de Madrid a los tres diputados de su partido imputados en la trama Gürtel. Menuda patada en los huevos le ha pegado a sus compañeros Rajoy y Camps, bastante más timoratos en los hechos que la justiciera Presidenta. Es un verdadero aviso a navegantes, si quien debe decidir no decide, alguien tendrá que hacerlo por él.
Malos tiempos para Mariano, aunque ¿los ha tenido buenos alguna vez?. Cada vez que el hombre está disfrutando de algún momento de felicidad (léase últimas encuestas, léase crisis, léase aumento del paro, léase guerra Prisa-Zapatero, etc) viene alguno de los suyos para zarandearle y bajarle a la cruda realidad. Pobre hombre, nunca llegará a gobernar, nunca llegará a ser el lider de los suyos ni, mucho menos, de los demás.
Y es que Esperanza es mucha Esperanza.
















